Mis dibujos en blanco y negro nacen de las páginas de mis libros de viajes personales, donde dejo volar mi imaginación. Cada hoja de papel actúa como una ventana que he abierto, revelando nuevos mundos y las perspectivas únicas que capturé mientras estaba en movimiento. Elijo eliminar la distracción del color para centrarme completamente en la fuerza gráfica de la línea y la nitidez del borde. Esta dualidad monocromática crea para mí un lenguaje visual que se siente profundamente evocador y atemporalmente moderno en su claridad. En estas ilustraciones, encuentro que los impactos más sorprendentes ocurren cuando simplemente dejo que las líneas hablen por sí mismas.